Tuesday, 3 March 2009

Ha llamado Sabine para decirme, entre otras cosas, que soy una amargada y que por qué no me acuesto. No hablaba literalmente, claro, cuando ha dicho lo de dormir; pero yo le he hecho caso y después de que colgara mandándome un beso con algo de ironía, me he echado un rato y me he quedado dormida, no por más de treinta minutos; pues justo cuando empezaba a soñar con algo bonito que no tenía nada que ver con mi vida, y casi nada con este mundo, ha vuelto a sonar el teléfono. Era la tía Marga y no he cogido. No tenía ganas de mentir contando como de bien me va todo. Lo he dejado rinrinear hasta que ha parado. No ha insistido más de dos veces.
Ya se me fue el sueño, pero antes de levantarme y desperezarme del todo, me senté al borde de la cama a pensar un poquito mientras me miraba los pies. Puse los codos sobre las rodillas, y las manos en la cabeza. Sin darme cuenta, empecé a juguetear con mi cabello y noté que era suave y muy fino, me lo han dicho más de una vez, pero no han sido más que observaciones ajenas y yo nunca he llegado a ser consciente del todo hasta este momento, que deslizando los dedos lo he descubierto por mí misma. Mientras continuaba enredando un mechoncito en mi dedo índice izquierdo, intenté imaginar la impresión que causaría mi imagen desde un punto de mira distinto al mío. Quizá la visión de alguien que mira desde la puerta. Me recordé a una obra de Schiele; así, con poca ropa, en una postura singular aunque nada forzada, la mirada dirigida hacia el suelo y la luz de la ventana directa a mí.
Seguí enredando mi pelo y el pensamiento, hasta casi hacerme un nudo.
¿Quién me miraría desde la puerta? Y no encontré ninguna mirada, y pensé en Sabine. Pensé en llamarla y contarle el par de mentiras que está deseando oír, y en lo que ocurriría después de mi mentira. Sabine diciendo que soy guapa y no amargada, Sabine olvidando que lo mejor será que me cueste y acostándose conmigo; y tal vez mirándome después de despertar, desde la puerta, con la poca ropa que me quedó de la noche y la luz de la mañana colándose por la ventana. Pero mentir no está bien y no sé hacerlo. Y a veces creo es cierto que soy una amargada, y que lo mejor que hago es dormir.
¿Pero quién me miraría desde la puerta? Y no encontré ninguna mirada...

9 comments:

DRASTY said...

sabias que a nuestro amigo Egon lo detuvieron por retratar a niños .. bueno y por su relacion sexual con una menor.

los tiempos no cambian.. ni las personas.

Dara Scully said...

Pero sí que la había. Un par de ojos de gato observan, y unas manos garabatean en el cuaderno azul.

http://i27.photobucket.com/albums/c193/scullymir/Dibujo-2.jpg

Siempre podría estar mejor. Pero me inspiró el relato, y garabateé a la chica del pelo suave :)

Un miau dulce

eclipzis said...

yo creo q ese momento no hubiera sido tan bonito si alguien hubiese estado allí mirando.
la mágia de este relato es la soledad. y hay q disfrutarla. buenos días, tristeza. ya!

Kiz said...

Deja que te mire desde la puerta y te lleve fuera a respirar el aire mientras tu pelo revolotea en la suave brisa.

Me encanta lo que estás escribiendo últimamente. Y ciertamente ha inspirado mi último post también.

Una caricia en el pelo.

caleidoscopia said...

qué linda forma de redactar,
qué lindo haber encontrado este sitio.

Kiz said...

Espero que sigas escribiendo entonces : ) Me encanta leerte y ver tus fotos.

Y creo que me gustaría tu casa...y tu suelo frío.

Cosquillas para tu pie.

Ye. said...

:*

maria said...

Geniaaaaaaaal.

maria said...

Geniaaaaaaaal.