Monday, 16 March 2009

¿Conoces esa sensación? Gritar y gritar hasta vaciarte y que nadie oiga tu voz, que tan solo resuene en tus oídos. Este grito es mío, y grito porque me da la gana. Puedes correr al mismo tiempo, así con los brazos extendidos como si fueras un avioncito y sentir el viento contra tu cuerpo, que te despeina, y te seca los labios, y te obliga a cerrar los ojos. Corres y corres, y no huyes de nada, corres porque te gusta correr y jugar con el viento.
No es lo mismo, claro; pero es parecido a llevar una camiseta grande, muy suelta, de tirantas y que de cuando en cuando venga una brisa y se cuele por dentro, y que al sentarte quede un espacio suficiente entre la camiseta y tú, como para que puedas, si miras hacia abajo, por dentro de la camiseta, verte el ombligo, mirarte el ombligo. Tu ombligo, casi a la mitad de tu cuerpo, el centro del cuerpo, de ti. El centro de tu cuerpo. Sí, algo así como dejarte llevar por esa sensación de ombligo del mundo. ¿Qué puedes ser sino el ombligo del mundo, de tu propio mundo?
Volviendo a lo de la camiseta, es mejor que sea blanca, ¿sabes? Porque el blanco devuelve todo los colores que recibe de la luz, y no absorbe ninguno. No toma nada, se mantiene neutro. Mantenerse neutro a veces, debe de ser bueno. No tomar nada externo como propio, autoconstruirte en un aspecto determinado.
Si te emborrachas demasiado, lo ves todo borroso y lejano a ti. Como si lo que te rodea tan solo te rozara y nunca llegase a tocarte. Y te hablan, y te cuentan, y te susurran al oído, pero todo eso ocupa un segundo plano, el primero es para tu pensamiento que se concentra en el color de las luces de allí, y en los zapatos que lleva aquella chica, y en el sonido. Voy a terminarme esta copa, y luego daré vueltas sin parar siguiendo la música, y me parecerá que todos ríen, porque río yo, la risa resuena en mí y ahora mismo no oigo otra cosa. Soy risas y nada más, ahora no me importa demasiado quién soy, ni en qué o en quién creo, ni a quién quiero o dejo de querer.
Querer, ¿has pasado mucho tiempo sin querer a alguien? ¿Sin que alguien te guste de veras? ¿Has llegado a olvidarte de todo ese rollo? Si lo haces, en ciertos momentos puede resultar casi tan placentero como atraer y ser atraído. Entonces, todos son tan encantadores como insípidos. Y da igual ir más o menos guapa, o que estés de mejor o peor humor, es igual, nadie te tiene que ver, eres tú quién se observa, quién busca reconocerse en los reflejos. Estás guapa, porque te gusta verte guapa, y estás de buen humor porque has visto una película muy divertida, al igual que aquella es objetivamente atractiva y es un gusto mirarla, y este otro es un aburrido y me aturde escucharle, y me voy porque no tengo ganas de atender a memeces, y sigo a la guapa porque me gusta saber hacia dónde caminan las guapas; pero el camino me está pareciendo demasiado largo, así que mejor me voy y sigo hacia el que era mi destino, y no tengo que mirar hacia atrás por haber tomado una ruta distinta a ella, porque me da igual que girase a la derecha o de la izquierda, porque soy yo la que camina, y si quiero me paro a mirarla porque tengo tiempo, pero no se me ha olvidado a donde iba. Ir hacia dónde quieres ir, y que no te entretengan en el camino. Todo un lujo.
El mismo que el de no pertenecer a ninguna religión y no estar obligada a practicar ningún culto. Porque, ¿sabes tú? Hoy me es totalmente indiferente que Dios crease el mundo en seis días y el séptimo se lo tomara de vacaciones, me la suda que después de muerta mi alma vaya a reencarnarse, y soy totalmente ajena a las relaciones públicas de Siddhartha fuera de su palacio. Sí, anoche me dejé el filete de cerdo en el plato sin probar bocado. Nada tiene que ver con ningún dogma. Me apetecía algo fresquito y dulce, estuvo tan rico el helado…
Lo bueno de una gran ciudad es que siempre hay una buena heladería abierta, y por la calle hay gente que anda rápido. Puedes perderte entre la multitud, y en ese momento, darte cuenta de cuán insignificante eres, del poco peso que tienen tus decisiones, tus destinos, todo ese palabrerío que tienes en la cabeza y la libertad que esto supone. Si te caes, te levantas, y nadie repara en ello. Puedes tropezar una vez tras otra, puedes tirarte y revolcarte por los suelos, que nada influirá en la vida de los que ahora mismo te rodean sin reparar en tu presencia. En realidad tú tampoco ves a nadie, sientes a la humanidad como conjunto, pero nada más. Mira, si te observasen desde una de las ventanas de ese inmenso rascacielos, no serías más que un punto entre miles, o un millón. Y si aún subieran más, desde un avión. Ni siquiera serías un punto, nadie te vería, no serías nada para el que mira. Pero, ¿sabes? Te has caído y te has vuelto a levantar, y ahora piensas en llegar a la heladería. Tienes una intención que te pertenece. Ese es su único valor: la propiedad de la intención. Su verdadero valor; para ti, un inmenso valor. En este instante nada debería tener más fuerza que eso. Piénsalo bien. Dime, ¿conoces esa sensación? ¿Estás corriendo?

10 comments:

Dara Scully said...

Cat se columpia, en realidad. Es como correr, pero sin eso de marearse después. Alguien debió pensar que era gracioso hacerla marearse cada vez que corre, pero ella ha encontrado alternativa. Se columpia, muy, muy alto, y siente el aire, el viento, todo. Lo siente todo. Y si salta, en pleno vuelo se fija en alguien, o alguien en ella, y por un segundo dos personas dejan de ser hormigas en el cosmos. No las ven desde un avión, pero ellas, en ese instante, se miran. Se existen.



miau, bonita.

Kiz said...

Trato.


Ahora. ¡Corramos! Demos vueltas hasta no saber donde estamos.

Kiz said...
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Kiz said...
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Ye. said...

chupppppppp chup

Jaime Mercant said...

Te adoro cabrouna!

Kiz said...

Y me pasaré por tu casa.

¿Diga? Ya sabía yo que cuando tú dices que algo no puede ser, no puede ser. Pero por ahora, sigamos andando en círculos.

eclipzis said...

y dale con los ojos!
pues nada
esto
señorita coco
esto es de lo mejor q has escrito nna
correr y correr
y lo he leídó mientra escuchaba el 2º de tus videos
i 13 de 15 es un buen tanto por cien
y escribirte esto
sin haber drmido todavía desde el viernes
también
tiene su mérito

en fin
conoces a tommandandy?
te gustará.
buenas noches y buenos días, soy lo peor lo sé
pero lo soy por que me dá la gana.

yo.

eclipzis said...

de lo q has escrito NUNCA quría decir
(dislexia matutina)
O noctámbula en micaso...

Laura Encursiva said...

yo prefiero perseguir a las guapas con helados.
no, en serio, me gustó el texto, ;)