Tuesday, 26 February 2008

El juego de la bañera

Son más de dos días los que Yera y yo llevamos encerradas en esta habitación provista de la luz tenue de una pequeña lamparita durante la noche y de la que se cuela a través de la persiana en el día.
El aire está cargado de un intenso olor a cerrado y sudor, lo he comprobado hace unos minutos al regresar del baño.
Fui al servicio a lavarme la cara e intentar así despejarme. Tras hacerlo, me senté en water más por sistema que por necesidad y me dediqué a pensar; debió pasar mucho tiempo porque pude analizar mi situación varias veces y desde distintos puntos de vista, y al cabo de un rato Yera vino a buscarme preocupada.
Me levanté mientras ella me observaba apoyada sobre el quicio de la puerta; fui a agacharme para recoger las braguitas que se habían deslizado hasta el suelo, y en apenas un par de movimientos fugaces que ni siquiera pude percibir, Yera se había deshecho de mi prenda y me besaba el cuello intensamente.
Hicimos el amor dentro de la bañera ovalada, vacía, sin agua. De nuevo su tacto, su respiración agitada, sus manos atrevidas; mi nariz escondida en su cuello buscando su aroma y ocultando mi expresión de placer, en un ángulo perfecto para observar como se entre abrían sus labios dejando escapar suspiros.
Pasamos una o dos horas abrazadas, respirándonos sin decir nada. Hasta que decidí llenar de agua la bañera.
Ella se había incorporado, permanecía sentada con las piernas entrecruzadas y estrechadas cercanas al tronco, rodeadas por sus brazos. Me coloqué detrás y jugué a enjabonarle el pelo mientras reíamos.
Regresamos de la mano a la habitación y sufrimos el contraste de nuestro olor a jabón con el del sudor atrapado en sábanas en la habitación.

3 comments:

Óvp said...

Supongo que no es basado en hechos reales...
Muy bueno lo de sentarse en el water más por costumbre que por necesidad.

.JL. en los afelios said...

Joder...sin palabras

Paty-pato said...

Wow!... Intenso! Encontré tu blog por causalidad y debo admitir que me gusta. De vez en cuando pasaré a visitarte.