Tuesday, 23 October 2007

Brooklyn

Hoy he salido de casa, he tirado las llaves bien lejos y he dejado a mi papá encerrado dentro. He atravesado en una carrera y a gritos Brooklyn , luego he vuelto a entrar en casa por la ventana, y sin que nadie me viera me he plantado en mi habitación y he continuado con mis deberes. Papá llamó a mi puerta:
-¿Quieres hacer el favor de recoger tus zapatillas y colocar los libros en la estantería?
-Por supuesto, papi.
-No puedo abrir la puerta de la calle, ¿sabes qué le pasa?
-Yo no la he cerrado.
Ahora en cuanto termine los deberes volveré a saltar la ventana, y cruzaré toda New York saltando de tejado en tejado.

Sunday, 7 October 2007

Sopa de sensaciones

Domingo con sol y lluvia, los deberes sin terminar, las zapatillas sucias y con mal olor, un "no iré, no queda tiempo, tengo que volver". La anciana que tiende ropa -antes blanca- en uno de los miles de tendederos que poblan las ventanas del suburbio, las persianas bajadas, los pájaros que vuelan de antena en antena, muros que se descascarillan; la cámara sin carrete, sin flash, se agotaron las pilas. Un par de frases en francés terminadas en carcajadas, el sonido de las canicas al rodar por el suelo, piano sin afinar. Café aguado, chocolate negro, en la cocina ya no caben más platos sucios. El sudor de unas manos constantemente húmedas solo visible a contra luz en la mesa de madera, la inseguridad que esconden estas manos.
Las cartas sin responder, el teléfono que volverá a no sonar hoy domingo, ni mañana lunes.
El tren, no me siento hasta que nos encontramos, no es casualidad, es búsqueda, casualidades forzadas; final del trayecto, me persigue, me dejo perseguir, la plaza donde siempre que paso son las doce y suenan doce campanadas; cruce de miradas, inseguridad reflejada en mis manos de nuevo; no sonríe, no sonrio; adiós, si te vi no me acuerdo; si es que me viste no lo recuerdas.